Construir una casa con líneas puede parecer un sinsentido, pero esto es lo que hizo Valeria Conte Mac Donell en San Martín de los Andes. Había adquirido un terreno para hacerse una casa pero llegado el invierno no le alcanzó el dinero para seguir comprando materiales y el proyecto quedo inconcluso. Sobre los cimientos, delimitó con hilos el espacio que un día ocuparía su hogar. Clavó palos a los cuales ató tanzas y entre ellas realizó un entramado, siguiendo el plano original. Al notar que con cada helada, las cosas húmedas que quedaban a la intemperie se congelaban, decidió incorporar el hielo a su casa dibujada con hilos y con un sistema de irrigación mojaba los sedales las noches mas frías hasta que el agua que los recorría comenzaba a congelarse, dando por resultado un tejido helado que daba volumen a las futuras paredes. El éxito de su proyecto artístico resultó en la posibilidad de retomar la compra de los materiales y poder finalmente terminar de construir su casa. Como nos contó en el encuentro organizado por el Museo de Arte Moderno con motivo de su muestra HILO FRIO, ese dibujo de su casa, una versión tridimensional de lo volcado en los planos, le permitió recorrer el espacio que ocuparía su hogar, incluso antes de que existiera. Este es un hermoso ejemplo del poder del dibujo y del arte en general, la de hacer realidad aquello que en principio solo existe adentro nuestro, la de imaginar futuros deseables, partiendo de algo pequeño para hacerlo mas grande. Para su muestra HILO FRIO que se exhibe hasta noviembre en la Fundación Santander, Valeria junto a la curadora Jimena Ferreiro se propusieron acercar las montañas de la cordillera a la ciudad de Buenos Aires. Así fue que se creo con arcillas, rocas, hilos y alambres un paisaje que evoca la aridez y también esa suerte de sensación de terreno mitológico que es la Patagonia. Además de ser artista, Valeria es maestra de plástica en escuelas de la zona donde vive y uno de los muros de la exhibición, cubierto con pintura negro pizarra, reboza de trazos en tiza blanca. Por delante, cuelgan sus dibujos tridimensionales de alambre, que en un principio no se distinguen del fondo y dan la sensación de despegarse del muro a medida que nos movemos. Este artificio esta realizado con los materiales mas sencillos y accesibles que podamos encontrar, los cuales se encienden con la magia que se genera cuando se narra una historia y se nos regala la oportunidad de entrar en ella. Les recomiendo que visiten la muestra y les recuerdo a quienes tengan ganas de reencontrarse con el dibujo, que queda una sola vacante para la segunda y última edición del año del TALLER PRESENCIAL DE DIBUJO que inicia este viernes 5 de SEPTIEMBRE a las 17hs en PALERMO.
Hasta la próxima, Cecilia |