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El termino intuición se refiere a la capacidad de comprender algo de forma inmediata, sin necesidad de razonamiento o análisis, una unión entre el pensamiento racional y la percepción corporal que nos permite tomar decisiones basadas en nuestras experiencias y conocimientos. Cuando dibujamos estamos constantemente decidiendo qué hacer (qué materiales uso, por dónde empiezo a trazar líneas, cuánto seguir, cuándo detenerme, etc) y los resultados son muy distintos si lo hacemos desde ciertas reglas o mandatos o si lo hacemos desde nuestro sentir y experiencia. Cuando comencé a compartir mis conocimientos de dibujo en los talleres de EL GESTO PROPIO, me refería al tipo de dibujo que practico llamándolo "gestual" dado que mi hacer se basa en infundir a la línea cierta expresividad producto del trabajo sobre los elementos constitutivos del dibujo, dándole una impronta espontánea. Aunque la abstracción está presente en mis dibujos y la acción o el hacer son el punto de partida en mi práctica artística (parto del hacer para llegar a la reflexión) necesitaba un término que me permitiera expresar cierto proceso de elaboración de la imagen, que sentía estaba faltando en mi planteo, y encontré en la palabra "intuitivo" un buen complemento.
Esto me permite encarar los talleres desde un enfoque no normativo, es decir, en lugar de comenzar por plantear reglas y conceptos teóricos, partimos desde lo que cada participante sabe de dibujo (sea mucho o poco) y aprovechamos también todo aquello que conocen de otros campos de las artes y del saber en general. David Lynch, el reconocido cineasta, quien también se dedicó a la pintura en su vida privada, lo explicaba así en sus conferencias: Mi propuesta es que el conocimiento de las posibilidades del dibujo no nos sumerja en el afán de hacer las cosas de manera "correcta" atrofiando nuestra imaginación, sino que la expanda.
Las reglas no deberían ser algo para aplicar a rajatabla sino para usar como guía según el contexto. Porque las cosas no existen en el vació y la imagen, aunque surja en una hoja en blanco, va a incluir diferentes elementos que se interrelacionan. Si tenemos dos cosas tan simples como un punto y una linea, vamos a tener muchas maneras de ubicarlas en el espacio de nuestro papel. Y hay muchas pautas acerca de cuál es la mejor manera de situarlas (la más armónica, la más tradicional, la que genera más tensión, etc) pero lo importante, a mi modo de ver, no es hacer un dibujo según un precepto determinado, sino hacerlo desde las propias necesidades e intereses. Cuanto más sepa de dibujo, más recursos voy a tener, pero no para aplicarlos porque "así se hace", sino usándolos desde la reflexión y la sensibilidad propias, algo que cambia de persona en persona. Por eso, lo que cada quien haga siguiendo la misma propuesta de trabajo será siempre diferente, cada cual dejará su propio gesto en el dibujo, porque habrá usado sus conocimientos, no para satisfacer las normas, sino para expresarse. El dibujo intuitivo no trata de tener sentido según las reglas, sino de tener sentido para quien lo crea, y que el abismo entre quien dibuja y quien observa, no se achique por compartir el conocimiento de un cierto canon (algo muy elitista) sino por la gestualidad e intencionalidad de esos trazos que transmiten sensaciones y conectan con el observador desde sus propios conocimientos y experiencias. El año pasado, en el TALLER SEMANAL, viendo distintos tipos de sombreado, nos tomamos un tiempo para observar los dibujos en carbonilla de John Singer Sargent (1856 - 1925) quien se dedicó al retrato profesional al óleo, y en sus ratos libres realizaba bosquejos rápidos en carbonilla. Fue alguien que recibió una formación en pintura clásica y que, dada su constante práctica, desarrolló una gran intuición para entender con rapidez qué recursos utilizar según aquello que buscaba transmitir sobre su retratado. No seguía las reglas, las aplicaba según sus necesidades. Sus dibujos transmiten un rango de sensaciones muy amplias y a pesar de ser figurativas incluyen elementos gestuales que abren un espacio abstracto en la imagen, para que quien observa tenga la oportunidad de imaginar a esa persona que nos interpela desde el papel y que la carbonilla nos acerca, con una frescura chispeante, superando el siglo de distancia que separa nuestras existencias.
El dibujo intuitivo eleva el trazo y lo situá a la par del contenido para hacer lugar a la mirara del otro, que al enfrentarse con elementos gestuales dentro de la imagen tiene la oportunidad de descifrar una sensación, una idea, un sueño, una elucubración, y encontrar en ese interstÍcio la posibilidad de conectarse con lo que ve. Esa conjunción es la que me interesa y busco compartir, la que prescinde de una ejecución pulida y descriptiva para transmitir ideas y sensaciones, la que no está escrita en piedra y se reinventa con cada nueva línea. Si te interesa tener un acercamiento al dibujo intuitivo te recuerdo que están abiertas las inscripciones para la 3 era edición del TALLER INTENSIVO DE DIBUJO Y CREATIVIDAD que se realizará los sábados 8, 15, 22 y 29 de agosto de 15 a 17.30hs en Palermo.
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