Cuando presenté mi obra en porcelana Jardín Colgante a la convocatoria del 98° Salón Nacional de Artes Visuales en 2009, no imaginaba que recibiría una mención. De hecho, ni siquiera imaginaba que quedaría seleccionada. Lo hice porque el trabajo que estaba inscribiendo en el concurso me gustaba mucho y no me importaba que no quedara seleccionado, solo me interesaba darle la oportunidad de participar, que otras personas lo vieran, aunque más no fuera el jurado de selección.
Era la segunda vez que me presentaba. La primera había sido unos 5 años antes, en la categoría "dibujo" y no había tenido suerte. En aquella ocasión, en vez de confiar en mi instinto y elegir una obra que me gustara especialmente, había aceptado la opinión ajena que me llevó a presentar un dibujo que, aunque era interesante, no era el que realmente deseaba mandar al concurso. Errar la primera vez me ayudó a confiar en mi misma para la segunda presentación. Aunque las menciones no incluyen una retribución económica (los premios sí la reciben) participar de la muestra del Salón Nacional me ayudó a ganar visibilidad. Dos años más tarde, Sylvie Argerich, curadora de Galería Sputnik me invitaría a participar de la muestra colectiva Bestiario. Cuando le pregunté de donde conocía mi trabajo, me contó que lo había visto en el Salón Nacional.
Durante Bestiario, tuve oportunidad de conocer a Graciela Olio, una de las ceramista argentinas con mayor proyección internacional, quien había sido jurado en la edición donde recibí la mención y tuve la inusual oportunidad de escuchar una devolución de mi trabajo, en vivo y en directo. Ella me contó que les había llamado la atención mi obra, y aunque mi currículum era bastante escueto, decidieron arriesgarse y otorgarme la distinción, como un modo de alentar a alguien que empezaba.
Los concursos son un excelente espacio para mostrar lo que hacemos. Los gratuitos suelen tener mucha convocatoria pero valen especialmente la pena porque no implican un gasto ni en la inscripción ni en la participación, aunque sí requieren cierta preparación de la información a presentar, como fotos de calidad para aplicar a través de la web. También suelen aparecer gastos relacionados al traslado de la obra y embalaje. La burocracia online parece ser la gran traba para muchas personas que no soportan pasar tiempo llenando planillas frente a la pantalla, pero si sirve de consuelo, antes de esto, la presentación de una obra al Salón Nacional implicaba trasladar el trabajo hasta la sede del concurso en la ciudad de Buenos Aires (corriendo con los gastos que esto acarrea), hacer largas colas, llenar formularios y dejar fotocopias del DNI y si la obra no quedaba seleccionada, no participaba de la muestra y había que ir a retirarla. El Salón Nacional es nuestro concurso de arte mas antiguo. Fue inaugurado en 1911 y cada año sin interrupción lanza su convocatoria, que fue federalizándose durante las últimas gestiones, haciéndolo más accesible a las personas del interior del país y organizando muestras itinerantes. En 2024 la convocatoria nunca llegó y por primera vez en más de 100 años de ediciones ininterrumpidas, el Salón no se realizó. Esto habla de los desfinanciada que está nuestra cultura, algo que afecta a muchas personas que trabajan en el campo del arte, desde la enseñanza hasta el desarrollo de proyectos de investigación, exhibición y difusión de las artes, que son la base de nuestra identidad cultural como nación.
El cronograma de la edición 112° acaba de ser presentado y es una buena noticia para el arte Nacional. Si sos artista te invito a que te animes a presentar tu trabajo, porque cuantas más obras se presenten, más peso tiene el evento y más interés genera. Es una gran oportunidad para mostrar tu obra por primera vez, y si no resulta seccionada, te va a quedar todo ese material (obra + fotos + información) lista para presentarte a otra convocatoria. Todo esa data es ademas útil para tu archivo de obra, y si no lo tenés, te sirve para empezarlo. En 2014 presenté al Salón Nacional una obra de gran formato titulada Hespérides que incluía una mesa con una superficie espejada sobre la cual se emplazaban 12 figuras de porcelana. Trasladé mi trabajo en flete, como era requisito en aquel entonces, hice la cola, llené los formularios y me fui, para regresar unas semanas más tarde, con otro flete a buscarla porque no había sido seleccionada. Meses después la presenté al Premio Itaú Artes Visuales y fue exhibida en el Centro Cultural Recoleta en Buenos Aires, el MAC en Salta y La Nave Cultural en Mendoza. La presentación al Salón Nacional fue el preámbulo engorroso que me permitió mostrar mi obra en otras provincias. Tené en cuenta que los premios del SALÓN NACIONAL DE ARTES VISUALES son remunerados y comprenderán las siguientes categorías: artes del fuego, dibujo, diseño, escultura, fotografía, gráfica, instalaciones y medios alternativos, pintura, textil y espacio no disciplinario y pueden participar tanto artistas individuales como colectivos de artistas. Si no sabés por dónde empezar a armar tu presentación, te dejo algunas ideas:
Tené en cuenta que además vas a tener que incluir la siguiente información:
Si sos docente o gestor/a y perteneces a una institución, podés postularte como jurado.
Si decidís no anotarte en esta edición pero te gusta la idea de participar más adelante, te aliento a que visites, tanto la muestra del Salón Nacional como así la de otros premios, porque es una excelente manera de ver qué tipo de trabajos seleccionan y qué competencia es la adecuada para tu producción, ya que cada concurso tiene un perfil de obra definido dado que los premios adquisición pasan a formar parte de su acervo. Podés encontrar concursos de arte en muchas plataformas. Te comparto tres que yo uso: BANDADAS TALLER DE PROYECTOSA partir de este mes ofrezco un taller virtual y personalizado pensado como espacio para desarrollar un proyecto propio. El proyecto es una idea o inquietud que te gustaría concretar.
EL GESTO PROPIO - Capítulo 2En el segundo video de mi curso ONLINE EL GESTO PROPIO lo esencial trata sobre uno de los elementos constitutivos del dibujo: la línea. La línea es un concepto abstracto que una vez volcada al papel se vuelve tangible y toma cientos de características y cualidades diferentes. Una línea puede ser de muchas formas diferentes. A partir de las técnicas de modelado y modulado podemos desarrollar una línea sensible que infunda espontaneidad a nuestro dibujo. A través de un proyecto basado en fotografías del espacio urbano, propongo explorar distintas facetas de línea y plasmarlas en un trabajo que de cuenta de nuestra visión y percepción del entorno en el cual vivimos.
DE MI BIBLIOTECAVanguardias Argentinas, Obras y movimientos en el siglo XX. Son cinco tomos, de 160 páginas cada uno, en papel ilustración y formato 27,5 por 27,5 centímetros, con grandes fotografías, plantas, cortes y detalles constructivos; y el análisis de las obras. Un equipo de investigadores y arquitectos produjo los textos que acompañan a cada edificio y reporteros gráficos de Clarín realizaron producciones fotográficas especialmente para este libro, muchas veces trasladándose a distintas provincias. El objetivo de esta publicación, que no tiene precedentes, fue difundir entre el gran público, arquitectos y estudiantes, aquellas obras que impulsaron el crecimiento de nuestras ciudades. No volvió a editarse y las copias que existen son del año 2005. Hoy la ofrezco a la venta, completa y en perfectas condiciones a AR$ 47.000
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